Pro Logos: Escribo esto de un modo espontáneo, al igual que escribo este prólogo. No hay motivo. ¿Tal vez es esa musica que suena de fondo? Puede, y puede que sea otra cosa. Todos sabemos qué es un nudo en la garganta. Pues eso. Como es habitual, se aceptan las críticas.
Había el mundo. El mundo era. Y entonces, como una fulgurante explosión, amaneció el conocer, para algunos el Verbo, para otros la vibración, tal vez el color, independientemente, la inteligencia. Y entonces el mundo se quebró. Apareció la contradicción. Con ella el absurdo. Y al final la desesperación. Y la infelicidad. Aquellas criaturas, simples a la par que intrigantes hasta el infinito, tenían una característica común. Más allá de su nunca vista habilidad, trascendiendo su propia consciencia, esos insignificantes elementos del conjunto universal, se contradecían. Decían lo que no deseaban, hacían lo que no decían, y deseaban lo que no tendrían. Aquellas criaturas eran infelices. Infelices y estúpidas.
¿Tal vez estamos condenados a ser infelices? Todo el mundo (espero) se ha sentido feliz alguna vez, pero ¿por qué nos empeñamos repetidamente en complicarlo todo? ¿Por qué las cosas se ocultan, por qué existe el secreto, por qué existe el fingir, por qué demonios nos comportamos de un modo tan absurdo? Tal vez, como ya he dicho, estamos condenados a ser infelices, o siendo más estrictos, estamos condenados a hacernos infelices a nosotros mismos. Espectativas, sueños, deseos. Nuestras vidas se llenan de contradicciones como llenamos nuestro trastero: sabemos que lo hacemos, y aun así, no ponemos remedio. No podemos.
Sueño con un mundo distinto. Y no hablo de la paz en el mundo, no. Hablo de la reconstrucción de los paradigmas, de la demolición de las conductas sociales y la regeneración. La Liberación. Suguramente hablo de absurdos. Pero no me importa. Al fin y al cabo, al final habrá que hacer como siempre y refugiarse en el consuelo del científico: somos química.
A pasarlo bien.

Hala, ya te he modificado la estadística :D
¡Ouch! :P