Mira, ahora que tengo un momento antes de irme a dormir aprovecho para anunciar algo a los que aún lean adVerecundiam.
Desde hace un tiempo he estado dándole vueltas a cómo va este blog, su contenido o, más bien, su falta de este. Sin duda alguna esto es culpa (o es gracias a) nosotros, los autores. Sin embargo en esto actúan más factores que las ganas o no de escribir. También es, para mí, importante el ambiente. Es por eso que, como iba diciendo, he decidido crear, por mi cuenta, un nuevo blog: Prealfa.
Y, ¿a qué viene esto? Pues a lo que comentaba. AdVerecundiam se ha convertido en un sitio en el que resulta incómodo para mí publicar ciertas cosas. No me siento bien, por ejemplo, escribiendo sobre física o matemáticas. Sobre informática o programación. Y es por una razón muy sencilla: ya hemos escrito demasiada mierda. Demasiados temas. Demasiado difuso.
Por eso mismo voy a empezar de cero en Prealfa. Allí no encontraréis apuntes sobre chorradas que encuentro en Internet. No habrá absurdas disertaciones sobre mis traumas psicológicos (en principio). Mi intención es llenar este nuevo blog hablando sobre mis múltiples aficiones, a saber, las matemáticas, la informática, la física, la tecnología, etcétera. Una versión seria y personal de lo que ha sido adverecundiam.
En cualquier caso, adVerecundiam seguirá, por mi parte, totalmente funcional. O al menos intentaré que más de lo que está ahora. Si bien ya tengo claro que no será aquí donde publique sobre ciertos temas, no dejaré de escribir sobre nuestros viajes, sobre Internet y sobre opinión en general. Sigo estando contento de participar en este blog con Miquel y creo que aún podemos sacar mucho jugo a la idea que era adVerecundiam.
Esto es todo. Os invito pasaros por Prealfa y echar un vistazo. Como siempre no prometo nada pero espero al menos entretener a los que se pasen por allí. Gracias.


